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Cómo iluminar un estudio casero – Tipos de luces

Cómo iluminar un estudio casero es uno de los aspectos más importantes en la fotografía, pues la iluminación será uno de los aspectos fundamentales de la calidad de la imagen. Os mostramos los diferentes tipos de luces a tener en cuenta.

Importancia de la luz en la fotografía

La fotografía es un mundo apasionante que no sólo se vive en el exterior, también uno puede volcarse en el interior de un estudio para conseguir instantáneas que os van a sorprender muchísimo. Por ello, este artículo no va a estar únicamente enfocado a profesionales de la fotografía, también puede resultar útil a blogueros de cocina o moda, fotógrafos amateurs o todo aquel que tenga una cámara y quiera sacarle el máximo partido.

¿Qué es la luz?

Si no hay luz, no hay fotografía. Algo tan sencillo y directo como esto es la clave para hacerse a la idea de la importancia que tiene la luz dentro de una imagen.

Aún así, también nos encontraremos con que el exceso de luz puede provocar que la fotografía no se vea o aparezcan puntos quemados. Por tanto, es fundamental conocer cómo se puede manejar la luz en beneficio de la imagen, bien sea desde el control de la intensidad como el ángulo a utilizar.

La iluminación

Dentro del mundo de la fotografía, la iluminación es el conjunto de materiales, efectos y técnicas que se utilizan para poder aportar la luz necesaria al escenario o al sujeto a fotografiar.

Temperatura del color

La temperatura del color tiene que ver con los colores que aparecen en tu fotografía y que, a veces, no se corresponden con los colores que en realidad tiene el objeto o el paisaje.

Esto se produce porque uno de los colores ha predominado por encima de los demás y altera el resto de tonalidades. Ejemplo, cuando una foto sale con una tonalidad más anaranjada de lo que es en realidad, veréis que el blanco no es blanco puro sino que está enrojecido.

Cómo iluminar un estudio casero

Luz natural

Cuando hablamos de luz natural se hace referencia a la luz que procede del sol, la luna o las estrellas.

A pesar de que la luz natural es una de las más buscadas, también es importante tener en cuenta que es una de las más difíciles de controlar. Esto sucede porque no se puede controlar la dirección, ni la intensidad de la misma, al igual que la calidad o el color.

Una de las mejores opciones a la hora de iluminar un estudio casero es contar con luz natural pero también artificial, para poder manejar ambas en el propio beneficio y tener controlada la iluminación de cada fotografía.

Luz artificial

La luz artificial es aquella que proviene de una bombilla o un flash, lo que también nos lleva a diferenciar entre luz artificial continua o discontinua.

La ventaja de la luz artificial es que con ella sí se puede controlar la intensidad de la luz, su dirección, el color y la calidad de la misma. Pero, la luz artificial supone una inversión importante, hay que tener siempre de repuesto y estar pendiente del sistema eléctrico, así como está limitada en cuanto a la superficie que ilumina.

Técnicas especiales de iluminación

Un estudio fotográfico va a necesitar de más de un foco de iluminación, tanto si es natural como artificial como si son dos artificiales.

Generalmente, se suelen utilizar dos focos para reducir el posible juego de luces y sombras involuntario e indeseado. Para ello, se juega con una luz principal y una de relleno, lo que viene a ser una luz directa y otra indirecta.

A su vez, tener dos focos os permitirá conseguir otro tipo de efectos en las fotografías, como contrastes, contraluz, fotografías de contorno y siluetas, etc.

Tipos de luz

Velas y llamas

La fotografía a la luz de las velas o las llamas no siempre resulta sencillo, puesto que la iluminación es escasa y hay que tener en cuenta que la calidad y la intensidad de las mismas puede variar en cualquier momento.

Para poder hacer buenas fotografías con esta iluminación tendrás que ajustar los parámetros de velocidad de obturación, apertura del diafragma, ISO. Además, siempre que sea posible utiliza un trípode, ya que el movimiento puede hacer que la fotografía no salga bien y, por supuesto, no uses el flash porque eliminarías el efecto de las llamas.

Luces incandescentes

La iluminación incandescente o luz de tugsteno es la típica luz que hay en cada casa. Se trata de una luz que oscila entre los 2700- 3200ºk. Consume varios watts y  la relación Watts/ lúmenes es muy pequeña. Más o menos estamos hablando de 12 lúmenes por vatio. Por otro lado son luces muy baratas pero que a su vez se calientan con mucha facilidad. A su vez estas luces no suelen tener mucha potencia, por su relación Watt/lumen y son fácilmente difuminables.

Luces fluorescentes

Las luces fluorescentes serán tratadas en profundidad en un capítulo aparte puesto que hay mucho por saber de ellas. Por ahora os cuento que las hay de 4000ºk que emiten a su vez un color verdoso, hay de 5400ºk y de 3200ºk.

Tienen una vida útil muy larga, una relación wattio/lumen muy buena y consumen muy poca potencia. Tampoco se recalientan mucho, lo cual favorece el clima de la sesión. El único problema, si se puede considerar como tal, es que son luces muy suaves por lo cual no son versátiles.

Neón

Las luces de neón también se están convirtiendo en tendencia para iluminar los estudios caseros de fotografía. Es importante tener en cuenta que con este tipo de luces obtendrás fotografías poco convencionales, por lo que pueden ser una opción auxiliar pero se requiere del resto de elementos citados en este artículo.

Dentro de este tipo de iluminación se pueden utilizar tubos fluorescentes, bombillas de neón, tira led, etc.

Flash

El flash es un elemento imprescindible dentro de la iluminación de un estudio, ya que es una luz artificial que aporta un modo discontinuo y puntual de luz.

Con el flash podréis obtener una exposición correcta de luz, aportando luminosidad a la escena. Es importante conocer que en función del número de ISO que hayáis escogido para la fotografía, el flash también variará.

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